domingo, 28 de febrero de 2010


Un violento sismo de 8,8 grados en la escala de Richter, uno de los más potentes de la historia, seguido de un fuerte tsunami en el océano Pacífico, que puso en alerta a 53 países, sacudió ayer por la madrugada la zona central y sur de Chile, y dejó más de 300 muertos, decenas de desaparecidos, dos millones de damnificados, 500.000 viviendas destruidas y numerosas ciudades completamente en ruinas.

El epicentro del sismo, que se llegó a sentir en la ciudad brasileña de San Pablo, se ubicó en el poblado costero de Cobquecura, ubicado unos 420 kilómetros al sudoeste de Santiago. Bachelet decretó "zona de catástrofe" las regiones de Valparaíso, O'Higgins, El Maule, Bío Bío, La Araucania y Metropolitana de Santiago, poniendo a disposición de la población toda la maquinaria de emergencias del gobierno.

El movimiento telúrico de casi tres minutos de duración, ocurrió a las 3.34 de la mañana y desató confusión e histeria entre la población, la cual optó por salir de sus casas y esperar la calma a la intemperie en la más completa oscuridad. La electricidad y las comunicaciones cayeron inmediatamente, al tiempo que los servicios de telefonía celular colapsaron por el brusco aumento de su tráfico. El inicio del año escolar, que estaba previsto para este miércoles, fue suspendido hasta el 8 de marzo.


No hay comentarios: