jueves, 23 de marzo de 2017

Día de la Memoria , la verdad y la justicia
24 de marzo
Algunas personas piensan que de las cosas malas y tristes es mejor olvidarse. Otras personas creemos que recordar es bueno; que hay cosas malas y tristes que no van a volver a suceder precisamente por eso, porque nos acordamos de ellas, porque no las echamos fuera de nuestra memoria.
Es el caso de la historia que vamos a contar aquí, algo que pasó en nuestro país hace ya cuarenta y un años ,
No es una historia fácil de contar justamente por eso, porque no pasó hace tantos años y porque muchos de sus abuelos y papás vivieron en esos años.

El 24 de marzo de 1976 hubo un golpe de Estado.
Un golpe de Estado es la intervención de un grupo de personas que por la fuerza detienen un proceso democrático y  sacan a los representantes que el pueblo había elegido con su voto, y ocupan su lugar.
Cuando esto pasa se llama dictadura. En las dictaduras no se respetan los derechos de los ciudadanos. En la Argentina hubo varios golpes de Estado. Pero el del 1976 fue el último, sacaron a Isabel Perón - vicepresidente y heredera de la presidencia después de la muerte de su esposo, Juan Domingo Perón. Después de su mandato, hubo muchos presidentes militares y finalmente en 1983 recuperamos la democracia.Eran días en los que todo parecía estar fuera de control, hubo muchas muertes y gente que no estaba de acuerdo, se vulneraron los derechos de las personas y desaparecieron personas que se manifestaban o simplemente no estaba de acuerdo con el gobierno.La CONADEP, una comisión de notables que se reunió en cuanto el país regresó a la democracia, se ocupó de recoger los testimonios en torno a los desaparecidos y de reunirlos en un libro que todos tendríamos que leer, el Nunca más. Hubo un juicio a las juntas de gobierno de esa época.

Tolerar al que piensa diferente, al que tiene otro modo de vivir o de ver las cosas, siempre es difícil. Pero las sociedades son grupos muy complejos, donde conviven muchas ideas, muchas costumbres y muchas tendencias. Algunos argentinos esperan ciertas cosas de la vida, y otros, otras. Algunos creen que las cosas se arreglarían de este modo, y otros, de este otro. Lo que a algunos beneficia a otros, a veces, los perjudica. Vivir en democracia significa vivir con el otro - a veces con el adversario, con el que está parado en otro lado y tolerarlo. Pelear, discutir, enfrentarse, pero tolerarlo.
Claro que, para discutir y tolerar, es necesaria cierta calma, determinado estado de ánimo, y ésas eran épocas muy agitadas, donde pocos parecían dispuestos a detenerse a pensar o a negociar soluciones. Todas las peleas eran peleas a muerte. Durante esos años hubo muchas muertes y desapariciones, violencia y terror.
Nuestro mensaje es que recordemos como argentinos que somos un país democrático y que debemos respetar el sistema, manifestarnos sin invadir o perjudicar a otros.
Vivir en forma civilizada.
(*) Fragmentos del libro “El golpe y los chicos” De Graciela Montes Editorial: Gramón-Colihue

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