domingo, 28 de diciembre de 2008

1959-2009 REVOLUCION CUBANA

Una condición invariable del futuro es que es el pasado el que lo hace posible. La Revolución Cubana ha sido un de- safío en multitud de sentidos, su vigencia posiblemente el mayor y el más agresivo para muchos de sus enemigos. Sin embargo para observar este proceso y el extraordinario cambio que se está incubando, movido por los mismos dirigentes que hicieron aquel salto hace 50 años, conviene un par de pasos de distancia. Son necesarios, para no caer en las simplificaciones que espe- cialmente atraparon a los Estados Unidos, no el único rival de la isla en esa madeja. En verdad, la cercanía geográfica de Cuba ha sido un magro argumento de Washington para asumir una métrica dual que admitió una relación amplia comercial y política tanto con Vietnam como con China, dos naciones plenamente comunistas, pero que justificó un bloqueo económico de décadas sobre la isla caribeña, con inútiles efectos políticos. Lo que viene abre esperanzas de que se repare ese desbalance, de la mano del proceso de reforma que arrancó con la llegada al poder de Raúl Castro, en febrero de 2008 y de las mutaciones que podrían producirse en EE.UU. que han creado grandes expectativas en La Habana. Pero la cuestión no es sólo si ese giro geopolítico --el fin del embargo, la normalización de relaciones-- es interpretado por los círculos más duros norteamerica- nos y del exilio como una derrota propia. Sino cómo vivirá Cuba su nueva revolución que proclamó el propio Fidel Castro en 2006 cuando anticipó que "estamos marchando hacia un cambio total de nuestra sociedad". Es claro que el pequeño país caribeño no saldrá hacia una apertura democrática liberal. No es una condición necesaria como lo prueban los casos de China y Vietnam.
A los cubanos les irrita cuando se analiza el fenómeno de China o Vietnam como un proceso de capitalismo con otro rostro. En igual clave que sus socios asiáticos defienden como una modernización comunista la apertura que Deng Xiao Ping impuso hace 30 años en China o la del PC de Vietnam en 1978, con su célebre Doi Moi o renovación multifacética. El espejo en el que más parecen reflejarse es justamente el viet-namita. Ese país determinó que "la economía mercantil no es un atributo exclusivo del capitalismo, sino una conquista de la humanidad y elemento necesario en la transición al socialismo" y proclamó acabar con "la mercadofobia". Al liberar las potencias individuales esa nación del sudeste asiático pasó de ser un importador neto de arroz a ser el segundo exportador del mundo y atrajo inversiones de la mano de sueldos comparativamente muy bajos y una mano de obra en extremo calificada. El Partido Comunista mantiene el control total del país, pero la economía se abrió al mundo y ha negociado acuerdos con todos los organismos internacionales existentes. Si es el presente el que antici-pa el futuro vale entonces obser- var ese sendero para adivinar los pasos de Cuba. La cuestión es el lastre del embargo aunque probablemente será menos una barrera que un escollo en ese camino que ya comenzó a andarse.


Revolución cubana

La Revolución Cubana es el término con el cual se designa al movimiento revolucionario que comenzó con la insurgencia que se opuso a la dictadura de Fulgencio Batista. Posteriormente este nombre ha pasado a definir un período histórico tras su triunfo el 1 de enero de1959, por varias fuerzas insurgentes, entre las que predominaba ampliamente el Ejército Rebelde, brazo armado del Movimiento 26 de Julio comandado por Fidel Castro.

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