lunes, 17 de agosto de 2009

La última morada de San Martín atrae a visitantes europeos

En la casa de Boulogne-sur-Mer, se conservan la biblioteca, cuadros, medallas y la réplica del sable

La última morada de San Martín atrae a visitantes europeos

Con placas, medallas y el símbolo de los granaderos se recuerda a San Martín en Boulogne-sur-Mer

Luc Tassart no es argentino. No le enseñaron la historia de ese país en la escuela y sólo pudo visitar la Argentina una única vez en 55 años. Pero, de chico, esa casa no tan lejos de la suya, en Boulogne-sur-Mer, le intrigaba, y siempre se detenía unos minutos a leer una pequeña placa que hablaba de un libertador. Era José de San Martín.

Su curiosidad se mantuvo encendida a lo largo de todos estos años, y en 1993 participó de la creación del Círculo Histórico Sanmartiniano, el cual preside desde la muerte de su fundador, Pierre Lamusat, en 2003.

"José de San Martín es un modelo por seguir porque representa un ideal de justicia y de libertad. Es íntegro y moral", explicó Tassart, en diálogo con LA NACION.

Junto con otros treinta miembros, mantiene vivas la memoria y la obra de San Martín con conferencias sobre él y sobre la Argentina, con exposiciones de artistas sudamericanos y con un circuito sanmartiniano una vez a la semana. Para 2010, con ayuda del municipio, planea organizar un coloquio internacional universitario sobre la figura de este prócer.

En Boulogne-sur-Mer, una ciudad de casi 50.000 habitantes ubicada poco más de 200 km al norte de París, en el departamento de Pas-de-Calais, San Martín está muy presente. El héroe de la independencia vivió allí desde 1848 hasta su muerte, el 17 de agosto de 1850, hace hoy 159 años.

Alquiló el segundo piso de una casa situada al 105 (actualmente 113) de la calle Grande Rue, propiedad del abogado y director de la biblioteca de la comuna, Adolfo Gérard, que vivía en la planta baja.

Fueron sólo dos años, pero ese corto tiempo alcanzó para que esta ciudad reconociera y recordara hasta hoy el paso del Libertador. Todos allí la conocen como Casa San Martín, pero es un museo que está abierto al público y que recibe más de 2000 visitantes por año.

En la planta baja hay una biblioteca con unos 350 volúmenes; cuadros de San Martín y de otras figuras, como Manuel Belgrano y Domingo F. Sarmiento; medallas recordatorias enviadas por otros países, y la réplica del sable del general. En el primer piso, maniquíes con uniforme.

El segundo piso, donde vivió el general, tiene unos 60 metros cuadrados. En las habitaciones de San Martín y de su hija Mercedes, la disposición de los muebles (son réplicas, los originales están en el Museo Histórico Nacional) respeta la ubicación original, según los planos dejados por la nieta del general, Josefa Balcarce. El prócer murió en el cuarto de su hija, rodeado de su yerno, Mariano Balcarce, y de sus dos nietas. Todos habían vivido juntos en esa casa durante esos dos años.

No hay comentarios: