jueves, 14 de octubre de 2010

Misión cumplida

MINA SAN JOSE, Chile.- Fue un desahogo que liberó la angustia de millones de personas en todo el mundo, después de 70 días de aliento contenido. El 13 de octubre de 2010 será recordado como una fecha histórica ya que fue el día en que la cápsula Fénix 2 emergió por última vez desde el fondo de la mina San José.

El milagro terminó de completarse anoche, a las 21.55, con la salida del jefe de turno, Luis Urzúa, al cabo de un espectacular operativo que duró 22 horas y media y que trajo de vuelta a la vida a los 33 mineros que estaban sepultados a 700 metros desde el 5 de agosto. La hazaña fue presenciada en vivo por televisión por millones de personas en todo el mundo.

El campamento se mantuvo plagado de emociones, mientras uno por uno los 33 hombres volvían a nacer, en una demostración de fortaleza y templanza. La gran mayoría de los mineros estaba en muy buenas condiciones de salud.

"Chile estuvo en el corazón del mundo y creo que mostramos lo mejor de nosotros", señaló el presidente Sebastián Piñera al completarse el rescate.

"Fue un triunfo de todos los chilenos", expresó el mandatario, que aprovechó la ocasión para reiterar sus agradecimientos a las familias de los mineros, a los cientos de rescatistas que participaron de la Operación San Lorenzo y a los ministros de Salud y de Minería, Jaime Mañalich y Laurence Golborne, respectivamente.

"Hoy siento que Chile está preparado para grandes cosas", dijo Piñera, al recordar que ha sido un año de adversidades por la destrucción que ocasionó el terremoto de febrero pasado.

Los presidentes de diferentes países llamaron a Piñera para felicitarlo por el éxito del rescate.

Mientras continuaban los traslados en helicóptero de los mineros hacia el hospital, el gobierno, a través de su vocera, Ena von Baer, afirmó que los mineros no serán abandonados después del rescate, sino que se los ayudará en su reinserción laboral.

Cada vez que salía un minero, los periodistas y camarógrafos se agolpaban en la carpa de sus respectivos familiares.

Luego de 22 horas de intenso trabajo, sobre el final, el jefe de turno, Luis Urzúa, que mantuvo a sus compañeros a raya y nunca les permitió darse por vencidos, salió a la superficie. La tarea había sido terminada.

"Puro corazón minero", le dijo Urzúa a su hijo. "Espero que esto nunca más vuelva a ocurrir", le pidió a Piñera.

"Don Luis, recibo su turno y lo felicito porque cumplió con su deber, saliendo último, como un buen capitán", le respondió Piñera.

Todo terminó con Piñera y Urzúa, junto a todos los presentes, cantando el himno nacional, y el regreso de los rescatistas tras su último viaje a las profundidades.

Chile había cumplido con sus hijos.



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